El 25 de septiembre de 2026, el Cabildo de Tenerife publicó que la isla había pasado de disponer de capacidad para tratar el 52% de las aguas residuales generadas en 2023 a una capacidad equivalente al 86% en 2026. La previsión anunciada es alcanzar el 97% cuando finalicen la depuradora del Área Metropolitana y el sistema Arona-Este-San Miguel.
Qué dicen exactamente las cifras
m³/día, presentada por el Cabildo como equivalente al 52% del agua residual generada.
m³/día, presentada por el Cabildo como equivalente al 86%.
El incremento de capacidad entre ambas cifras es de aproximadamente un 65%: son 60.000 m³/día adicionales. Los porcentajes del 52% y el 86% son matemáticamente coherentes con un volumen total de aguas residuales generado cercano a 178.000 m³/día. Esa relación encaja con una lectura de capacidad disponible frente a generación estimada, no con una medición directa del porcentaje realmente tratado cada día.
| Indicador | Qué nos dice | Qué no demuestra por sí solo |
|---|---|---|
| 86% de capacidad | Cuánto caudal podrían tratar las instalaciones consideradas respecto al volumen de aguas residuales que se estima que genera la isla. | Que el 86% llegue realmente a una EDAR, se trate todos los días o cumpla siempre los parámetros de calidad exigibles. |
| 97% previsto | La capacidad futura que el Cabildo proyecta cuando terminen determinadas obras. | Que Tenerife esté hoy en el 97% ni que esas obras estén ya terminadas y operativas. |
| Censo de vertidos | Los puntos desde tierra al mar censados, su naturaleza, estado de funcionamiento y situación administrativa. | El porcentaje de agua residual que se depura en las EDAR ni que cada punto esté descargando continuamente en cada momento. |
| Analíticas de baño | La calidad microbiológica medida en una zona de baño y una fecha concreta. | La capacidad global de depuración de la isla. |
El propio Cabildo introduce esa diferencia
En su comunicación oficial, el Cabildo explica que el saneamiento es una cadena que incluye recogida, transporte, depuración, regeneración y reutilización. Y añade una precisión importante: “disponer de capacidad de depuración no es suficiente” si las aguas residuales no se recogen, se canalizan y llegan correctamente a las instalaciones.
Ese matiz es esencial. Una depuradora puede disponer de capacidad nominal disponible y, al mismo tiempo, existir zonas sin conexión suficiente, redes con pérdidas, aliviaderos, estaciones de bombeo, conducciones de vertido o episodios de avería. Son variables diferentes y deben analizarse por separado.
La cifra ha abierto un segundo debate
El 30 de septiembre, una información de EFE publicada por Diario de Avisos recogió la respuesta de varios colectivos ecologistas de Tenerife. Su crítica se centra precisamente en la diferencia entre capacidad instalada y agua que efectivamente llega a las depuradoras y es tratada.
Los colectivos sostienen que una parte de las aguas residuales no alcanza las instalaciones de tratamiento porque existen zonas sin conexión a la red de alcantarillado, y añaden que la falta de separación entre aguas residuales y pluviales puede provocar problemas de capacidad durante episodios de lluvia. También cuestionan que exista una medición suficientemente completa y actualizada del caudal realmente vertido al mar y señalan que, para algunos puntos censados, los datos de caudal son estimaciones.
| Fuente | Qué sostiene | Cómo lo tratamos aquí |
|---|---|---|
| Cabildo de Tenerife | La capacidad disponible ha pasado de 92.700 a 152.700 m³/día, equivalente según sus cálculos al 86% del agua residual generada. | Como dato de capacidad instalada comunicado por la administración. |
| Colectivos ecologistas | La capacidad teórica no refleja necesariamente el volumen que realmente llega a las depuradoras; señalan además problemas de red, pluviales y falta de datos de caudal. | Como crítica atribuida que identifica variables que deberían medirse, no como un porcentaje alternativo probado. |
| Vertidos Canarias | No propone un porcentaje propio de depuración real. | Separa capacidad, caudal recogido, caudal tratado, vertidos censados y analíticas, y pide datos comparables para no mezclar indicadores. |
La noticia cita además los cierres recientes de El Cabezo, El Socorro y El Médano y el prolongado episodio de Playa Jardín como contexto del debate. Esos cierres son relevantes para entender que existen episodios reales de contaminación microbiológica, pero no permiten por sí solos calcular qué porcentaje del agua residual de toda la isla se depura. Son otra pieza distinta del sistema.
Cómo encaja esto con el censo de vertidos
La actualización oficial del Censo de Vertidos desde Tierra al Mar de 2025 registra en Tenerife 180 puntos de vertido. De ellos, 169 están clasificados como activos en el censo y 11 como no activos. En cuanto a su situación administrativa, 59 figuran autorizados, 37 en trámite y 84 sin autorización ni procedimiento en trámite en la fecha de la actualización.
Eso no significa que Tenerife tenga 180 tuberías descargando aguas fecales sin tratar. El propio censo distingue diferentes naturalezas de efluente. En Tenerife, 107 puntos están clasificados como agua residual urbana; también aparecen aguas de piscinas, salmueras, aguas industriales, refrigeración y otros tipos.
Qué sí puede afirmarse
Qué datos permitirían comprobar el rendimiento real
Para transformar el debate sobre capacidad en una fotografía verificable del funcionamiento diario sería útil publicar, para cada sistema de saneamiento y depuración, al menos: caudal generado estimado, caudal realmente recogido, porcentaje de población conectada a la red, caudal de entrada a cada EDAR, caudal tratado, porcentaje de cumplimiento del efluente, volumen derivado a alivios o emergencias, comportamiento durante lluvias, días fuera de servicio y destino final del agua tratada.
También sería especialmente útil disponer de caudales medidos y fechados para los puntos de vertido, diferenciándolos de estimaciones históricas. Con esos datos podría distinguirse con precisión entre capacidad teórica, utilización real y eficacia del tratamiento.
Fuentes
Vertidos Canarias no atribuye por sí solo a un punto de vertido concreto un episodio de contaminación ni utiliza la existencia de una conducción como prueba de contaminación de una playa.